Diablo
He descubierto como actúa el diablo: comienza por llevarnos a la mente una serie de dudas y conflictos; luego nos infunde una desesperación que no nos permite razonar, ni orar. Toda esta situación adversa nos lleva a una situación de crisis que nos automatiza y nos hace presa de él. ¡Sólo el poder de Dios nos podrá liberar de esa esclavitud!
















